
No debería ser necesario elegir entre el calor del invierno y una humedad cómoda. En muchas casas y talleres, en cuanto se enciende la calefacción, el aire se vuelve seco; la garganta duele, la madera comienza a agrietarse y la piel se siente tirante. Ese es el típico compromiso que implica el uso de sistemas de calefacción por aire forzado. Un calentador por rayos infrarrojos cambia esa situación. Calienta directamente los objetos y personas que está cerca de él, por lo que el aire no se vuelve seco y la humedad permanece donde debe estar.
¿Qué ocurre técnicamente?
Los calentadores por rayos infrarrojos funcionan mediante calor radiante, utilizando un elemento de cuarzo o fibra de carbono de alta eficiencia dentro de un tubo delgado y resistente. El calor se irradia hacia afuera, calentando las superficies sólidas sin necesidad de calentar todo el volumen de aire primero. La mayoría de estos dispositivos se conectan a circuitos estándar de 120V o 240V. La potencia puede variar desde 1,500W hasta 3,000W por calentador. Los termostatos integrados mantienen la temperatura deseada, y también cuentan con protecciones contra vuelcos y sobrecalentamiento. Si lo utiliza en un baño o en un área húmeda, asegúrese de que su clasificación IP sea adecuada para esas condiciones.
Por qué esto es importante en interiores: La humedad no es un lujo. Las calentadoras tradicionales que generan aire caliente aceleran la evaporación, lo que hace que sea necesario utilizar un humidificador. Un calentador por rayos infrarrojos se enfoca en los objetos y personas que están en la habitación, permitiendo así sentirse cómodo incluso a temperaturas de aire más bajas. Esto reduce la pérdida de humedad, manteniendo una humedad relativa estable y facilitando la respiración. En un taller, también ayuda a mantener estables las uniones con pegamento y a que los recubrimientos se sequen de manera uniforme. El resultado es un calor natural: menos corrientes de aire, menos estática y mayor comodidad en el día a día.
Algunas consideraciones prácticas: El calor radiante funciona mejor cuando el calentador tiene una línea de visión clara hacia las personas y superficies que desea calentar. Si algo bloquea esta línea de visión, la eficacia del calentador disminuye. Además, el cuerpo del calentador se calienta mucho, por lo que debe colocarse lejos de cualquier material inflamable. Utilice los accesorios de montaje incluidos para una instalación estable y nivelada. En espacios muy fríos o con muchas corrientes de aire, combine el calentador por rayos infrarrojos con un ventilador para mejorar la comodidad sin secar el aire.