
Protegiéndolo de los riesgos al usar calentadores infrarrojos en el baño
Seamos honestos: los baños son un verdadero desafío para los dispositivos electrónicos. Con toda esa humedad generada por las duchas calientes y los chorros de agua, el ambiente es prácticamente como un pantano. Si utiliza un calentador común, está buscando problemas. Necesita algo que impida completamente la entrada de humedad, para no tener problemas eléctricos mientras se limpia los pies.
Qué significa realmente “IP65”
Verá la etiqueta “IP65” en las especificaciones del producto, pero olvídese por un momento de ese término técnico. En realidad, lo que significa es que el dispositivo está bien sellado. El “6” indica que evita la entrada de polvo, mientras que el “5” significa que puede ser rociado con agua desde cualquier ángulo sin que el dispositivo funcione mal.
Logramos esto gracias a juntas de silicona de alta temperatura y conexiones selladas. Todo se reduce a asegurar un buen sellado.
El problema de la humedad
La humedad busca crear pequeños caminos invisibles por donde la electricidad pueda pasar a través de los aislantes. A esto lo llamamos “trazado de corriente”. Para evitarlo, utilizamos aislantes de cerámica y compuestos especiales en las conexiones. De esta manera, la electricidad permanece dentro de los cables y lejos de usted.
El problema del calor
Los materiales crecen cuando se calientan. Es una ley física básica. Una lámpara infrarroja puede pasar de 20°C a 600°C en cuestión de segundos. Si la carcasa del dispositivo es demasiado rígida, esa expansión podrá dañar los sellos impermeables. Una vez que eso sucede, el vapor llega directamente a los terminales activos.
Para solucionarlo, utilizamos soportes móviles. Esto permite que el tubo de calentamiento se expanda y contragá sin dañar las juntas.
Conexión a tierra y el equilibrio entre calor y seguridad
Siempre insistimos en que el chasis esté conectado adecuadamente a tierra. ¿Por qué? Porque si algún sello falla y el agua llega al componente, queremos que el interruptor automático se active de inmediato. Es la mejor forma de garantizar la seguridad.
Pero hay un problema: al sellar tan bien el dispositivo para evitar la entrada de agua, también se atrapa el calor en su interior. Es como usar un abrigo de invierno en julio. Para evitar que los cables se derritan, no utilizamos plástico barato. En su lugar, usamos conductores aislados con fluoropolímeros de alta temperatura (FEP) o silicona. Estos materiales pueden resistir el calor y la humedad sin problemas.