
Deje de romper sus vasos de vidrio: Una guía práctica para el templado del vidrio
Si alguna vez ha visto cómo un vaso de vidrio se rompe en cuanto llega a una temperatura alta, sabe lo frustrante que puede ser. Eso es choque térmico: una tensión interna que hace que el material se rompa.
Para evitar que esto ocurra, utilizamos lámparas infrarrojas de onda corta con un solo tubo. ¿Por qué? Porque son rápidas. Muy rápidas. A diferencia de esos antiguos calentadores resistentes que tardan mucho en calentarse, estas lámparas reaccionan al instante en que se modifica la tensión. Es, en esencia, un proceso de templado instantáneo.
Ajustar la temperatura adecuadamente
Para evitar que el vidrio se rompa, es necesario aumentar y disminuir la temperatura en milisegundos. Utilizamos una alta densidad de potencia para que la superficie del vidrio alcance la temperatura deseada antes de que el calor llegue a su núcleo. Esto permite obtener un gradiente controlado, lo cual es fundamental para mantener el vidrio intacto.
Pero no se pueden conectar estas lámparas a cualquier tipo de interruptor. Se necesita un controlador de potencia de alta velocidad, como un SCR o un tiristor. Si el controlador no funciona bien, habrá lámparas quemadas o montones de vidrio roto. No es una forma muy buena de pasar un martes.
El secreto está en el cuarzo
Utilizamos envolventes de cuarzo de alta pureza por una razón: permiten que la radiación de onda corta pase directamente a través de ellas. Lo mejor es que la radiación infrarroja de onda corta no pierde tiempo calentando el aire alrededor del vidrio; va directamente al material. Esto significa que los tiempos de ciclo disminuyen y no se desperdicia energía calentando todo el taller.
Además, el filamento de tungsteno funciona con sistema halógeno. Esto evita que el cuarzo se oscurezca con el tiempo, manteniendo así una salida de calor constante a largo plazo.
Instalación y cosas a tener en cuenta
La instalación es bastante sencilla; están diseñadas para encajar en las bases industriales estándar. Pero hay algo importante que recordar: las lámparas de alta potencia generan una gran cantidad de calor. Hay que tener cuidado con los ventiladores de refrigeración y los materiales utilizados en la carcasa. Si se genera demasiado calor dentro de la carcasa, el cuarzo podría ablandarse o los conectores podrían oxidarse.
Y, por favor, mantenga sus reflectores limpios. Un poco de polvo puede parecer algo insignificante, pero puede reducir la eficiencia en un 20% o más. Simplemente límpielos. Hace una gran diferencia.