
Deje de permitir que el frío arruine sus ingresos provenientes de su terraza
La realidad es esta: en cuanto la temperatura desciende por debajo de los 15°C, su área de descanso al aire libre se convierte en un lugar inhóspito.
La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores tradicionales. Pero el problema es que estos calentadores solo sirven para calentar el aire. En el exterior, el viento se encarga de dispersar ese calor. En otras palabras, estás pagando para calentar el suelo.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos calentadores de ondas cortas infrarrojas. En lugar de luchar contra el viento, estos calentadores emiten ondas que calientan directamente a las personas y los objetos. Es como estar sentado bajo el sol en un día otoñal fresco. El viento puede soplar cuanto quiera; sus invitados seguirán sintiéndose cómodos.
Diseñados para soportar las condiciones extremas
Los equipos para exteriores sufren mucho con la lluvia, la nieve y la suciedad. Por eso utilizamos carcasas con clasificación IP66. En términos sencillos, son a prueba de polvo y pueden resistir chorros de agua a alta presión sin problemas. Puede colocarlos debajo de toldos o fijarlos en techos expuestos, sin preocuparse por cortocircuitos o oxidación. También utilizamos aluminio recubierto con polvo, para que el aire húmedo no dañe la estructura del dispositivo.
Manteniendo a los clientes felices (y haciéndolos quedarse más tiempo)
A nadie le gusta sentir frío cuando se sienta. Si un cliente tiembla de frío, seguramente terminará comiendo rápidamente o, peor aún, pedirá que lo lleven adentro. Eso provoca aglomeraciones en el interior y interrumpe el flujo normal de las cosas.
Las lámparas de ondas cortas infrarrojas funcionan muy rápido. Llegan a su temperatura máxima casi instantáneamente, así que el calor está presente desde el momento en que el cliente se sienta.
Un consejo: ajustamos la potencia según la altura a la que se instalen los calentadores. Cuanto más alta estén, más energía será necesaria para mantener el calor en el nivel de las mesas. Asegúrese de revisar primero su panel eléctrico. No quiere que se apague el interruptor justo en medio de una noche ocupada.
Conclusión
Piense en esto como una forma de convertir su terraza en una fuente de ingresos todo el año. Si puede mantener su terraza abierta durante tres o cuatro meses más al año, aumentará significativamente su capacidad para recibir clientes. Más asientos, más ingresos. Es matemática sencilla.
Un último consejo: el calor infrarrojo es direccional. Se dirige hacia donde se dirigen las ondas. Si coloca los calentadores demasiado separados, habrá zonas frías donde los clientes se sentirán incomodos. Generalmente recomendamos una disposición escalonada. De esta manera, el calor se distribuye uniformemente por toda la superficie, de modo que cada mesa parezca ser el mejor lugar para sentarse.